La faja de distribución está hecha de caucho y lonas. Funciona en conjunto con otras piezas como: templadores y rodamientos. La faja de distribución, si bien no va interna en el motor, generalmente va recubierta para evitar daños y suciedad, es difícil de verla o revisarla sin desarmar parte del motor o de sus accesorios.

La función principal de una faja de distribución es conectar el cigüeñal con el árbol de levas. Así, mientras que el cigüeñal controla los pistones del motor, el árbol de levas abre y cierra las válvulas. La faja de distribución ayuda a controlar estos componentes para garantizar un rendimiento óptimo del motor.

Por ello, es un elemento importante al que debemos prestar atención para garantizar que se encuentra siempre en perfecto estado, y sustituirlo, de forma genérica, entre los 100.000 y 150.000 kilómetros, o cada 5 años. No olvides que a partir de los 40.000 kilómetros debes comprobar su estado. Antes de que la correa pueda fallar, es muy probable que ya presente signos de funcionamiento incorrecto. Sin embargo, hay otras variables que se debería tener en cuenta.

  • Debes tener en cuenta que hoy en día pasamos mucho tiempo en el tráfico con el motor encendido, sin circular, por lo que los kilómetros marcados en el tablero podrían, no necesariamente, ser el reflejo del trabajo del motor. Por lo que se recomienda cambiar un poco antes, tiempo razonable un 10% antes.
  • Si tu vehículo trabaja en condiciones extremas de polvo, humedad, calor o frío, también debes pensar en cambiar la faja un poco antes, ya que estas condiciones aceleran el deterioro del caucho.
  • Si tu auto no es usado frecuentemente o está guardado por mucho tiempo, se debe tener en cuenta que el material de la faja sufre el paso del tiempo por ello, a pesar de no cumplir el kilometraje, podría necesitar el cambio.
  • Cuando lleves a revisar la faja de distribución, lo que deberán ver es: Si existen grietas, zonas brillantes o resecamiento del material. Además de observar si existen daños en los dientes de la faja y por último ver si existe un estiramiento de la faja. La faja no debe ser templada nuevamente. A cualquier duda lo más recomendable es el cambio.
  • Por último, te recomendamos que encomiendes estos trabajos a un mecánico de confianza, que sea calificado, de un taller con prestigio. No hagas este trabajo con informales. De estar en tu posibilidad, compra los repuestos originales incluyendo el kit completo de los templadores y rodamientos, si no, compra repuestos de calidad, no dejes de cambiar todas las piezas del kit.

Llegado el momento de sustituir la correa, es más recomendable que se cambien todos los componentes implicados en la transmisión, ya que, cuando un elemento falla, es muy probable que esto también afecte a otros componentes implicados en la misma función, como rodillos tensores y de enrollado, juntas de estanqueidad, tornillos, tuercas, arandelas e incluso la bomba de agua en determinados modelos.

NOTA: No todos los autos llevan esta pieza en su motor, pero hoy en día viene en la gran mayoría de autos. Algunos llevan cadenas y otros, fajas de distribución.

Si has comprado el auto de segunda mano y no sabes realmente si el cambió ya se realizó, es recomendable revisar la faja y de ser posible cambiarla para contar los kilómetros o el tiempo, de ahí en adelante. Te recomendamos no fiarte del kilometraje en el tablero, hay posibilidad de que pudiera haber sido adulterado.